Janet Marilyn Hernández

Eres mi duda más certera, realidad. Tú, lo sublime y verdadero de lo falso…
¿Cómo decirte entre sombras que te amo, si el amor sólo vive en tu difunta claridad?
Pareces triunfar en mis derrotas, alimentarte de mis miedos
al plagarme del deseo de tenerte aunque no tenga sentido nada de esto.

Y un manojo de inciertas certezas acude entre risas a hablarme de ti…

De tus aciertos, perfecciones, tus defectos, mis ficciones;
del castigo de rodearme de ilusiones sobre ti.
Tú, mi misterio más absurdo, mi vicio, me haces tuya en un segundo
sin tocarme ni acercarte, ni siquiera necesitas existir.

Y un manojo de inciertas certezas acude entre llantos a hablarme de ti…