Janet Marilyn Hernández

Deslizado por mis venas para llenarme de vida;
impulsando mi corazón para que latiera fuerte;
oxigenando mis ideas sobre el mundo;
Y convertido en mi universo al mismo tiempo…


Ahora te fugas por una herida invisible
y me dejas sin aliento en un suspiro.
Te escapas y arrastras mi alma
como una nave de papel
que traspasa las fronteras de lo vivido.

No hay transfusión posible;
no hay otro que sea compatible.
Me vacío en llantos y hemorragias
de recuerdos que se olvidan del olvido.

Si ahora crees que por despecho desvarío
y hablo de la sangre y la humanizo,
debes verte al espejo, amor mío;
el carmín de tu cariño se ha extinguido:
Me ha desangrado tu ausencia, ya no existo.