Aquí una especie de cadáver exquisito entre uno de mis panas más admirados, El Caimán Perreo, y yo. Las cursivas son mías.
Al coautor: Edité la última parte para protegerte de un linchamiento por parte de los amantes de la poesía.
Diem carpe
No dejes que el día se aproveche de ti.
No permitas que tu aliento lo perciba quien no lo merece,
ni que tu abrazo cálido se pierda en la nada de la indiferencia.
No dejes que el día se aproveche de ti,
que ningún lugar en el que fijes tu mirada no se merezca la dicha de tus ojos,
ni que el ladrillo que sienta tu mano recorrer en el pasillo no esté preparado para tan sensible experiencia.
No dejes que el día se aproveche de ti,
que el camino que recorran tus pasos sea el que prefieran tu pies
y que el destino al que llegues sea el que esperaba tu llegada.
Porque aunque el viejo Horacio y el tío Walt dicen que tú lo aproveches a él;
no permitas entonces que él se aproveche de ti.
Juégale una broma a la orientación, a la
perspectiva, al punto de vista;
y anuncia tu derecho a ser tú misma y a no dejar que ni el día, ni nadie,
se aproveche de ti.
******* AQUÍ ENTRA LILA MORILLO, DIGO, YO*******
Mas déjame el honor de aprovecharme yo de ti:
De tus frases simples llenas de grandeza,
de tus retos al idioma, de tu inefable sapiencia,
de tu don de convertir algo simple en gran proeza.
No dejes que el día se aproveche de ti,
pero déjame aprovechar cada segundo contigo;
pues soy sólo una letra, mientras tú eres todo el libro
y de mis locuras de verbo eres el más fiel testigo.
Si sólo puedes aprovechar el día,
pero el día no puede aprovecharse de ti…
Si pensar para quien piensa ya significa la vida,
disfrázate en mi vida por un segundo de día
y déjame aprender de tu forma de existir.
Si acaso no dejarás aprovecharse de ti al día,
deja que yo aproveche tus verdades y mentiras
como reglas universales de saber y gallardía,
como muestras infalibles de dulzura y alegría.
******* AQUÍ ENTRA DON OMAR, DIGO, YO********
Como en un ritual ancestral, refugio mi verdadera vida en un disfraz,
para acercarme sin temor a tus abrazos y sentir la calidez de tu cuerpo,
el temblor de tus secretos y el vaho de tu aliento.
Escondido tras la máscara, ruego porque te aproveches de mí,
de mis saberes, de mi verbo, de mis letras;
pero también de mis sabores, de mis humores, de mis telas.
Te permito que aprendas de mí, porque es una forma de aprehenderme;
porque si yo soy el libro,
tú eres solapa, lomo, borde de la hoja,
partes de las cuales el libro mismo siente el más terrible de los celos,
porque es el que siente el contacto humano, la caricia.
La letra es hombre, la piel es mujer.
Sapiencia y gallardía, dos nobles atributos de caballero.
Házme olvidarlos y abolirlos frente a la celebración de tu condición de hembra, de hendidura, de noble búsqueda del ensueño...
*************DE NUEVO, YO*************
Te disfrazas con matices invisibles por completo
ante mis ojos que te encuentran más allá de lo certero.
Pienso que no lo noto, crees que no lo veo
que algunas veces me buscas cual llamarada en tus sueños.
Aún frente a la máscara miro escaparse tus ruegos
en descomunal carrera, pies atletas del deseo.
Letras, páginas, libros, simplemente verbo:
Excusa que nos acerca, aunque nos impida vernos.
Me permites aprehenderte y así logras escaparte.
Libro eres y me ocultas las más recónditas partes.
Talento, poesía, escondiendo sendas verdades:
Libro, esperas la caricia. El lomo espera que lo abraces.
********OTRA VEZ DON OMAR*******
Sé que mi disfraz es invisible y que mi capa no me deja volar.
Mis llamas se desvanecen al caer en el hoyo ahogante de la realidad,
de la cotidianidad.
El lomo y las letras por más que busquen no se encuentran:
Historia y dicurso son parte del mismo cuento, el mismo relato,
pero dos realidades, dos planos, dos dimensiones.
Mis ruegos son tus verdades, mi carrera tu deseo.
Mis excusas son tu cuerpo, mi frontera tus realidades.
Me muero por aprenderte, me desespero por escaparme.
Libro soy y te dejo leer entrelíneas la poesía oculta, la que nadie observa,
la que no enternece ni al demonio de mis pesadillas que las huele,
que las husmea,
como buscando la mentira. ¿O la verdad?
Caricia soy, abrazo eres;
¿Qué realidad nos permitirá sucumbir ante tanta literatura aún no escrita?
****TURNO AL BATE PARA MI ALTER EGO, LUPITA FERRER*****
Un disfraz invisible no tapa los gritos de tu verdad.
La capa que te cohíbe sólo existe en tu pensar.
Al pozo de tus verdades sólo tú puedes secar,
mientras yo me le escapo a la cotidianidad.
Si no es real esa capa y no es visible tu disfraz,
no existe nada que impida dejarte ver y volar:
En tu alma están los ojos y en tu corazón las alas.
Sin darte cuenta cada día, aunque sea un poco, escapas.
El lomo, el libro y las letras son uno solo en verdad,
y se pierden si se buscan por no quererse encontrar;
pero los dos han sabido, saben y siempre sabrán,
que el peor buscador es el que nada quiere hallar.
Historia y discurso son dos partes de lo mismo:
Si una se aparta la otra cae sin duda a un abismo.
Y si ambos son lenguaje ¿para qué lo discutimos?
Existen, es indudable, imposible no ir unidos.
Si tu ruego es tu verdad y tu carrera mi deseo,
¿Qué haces detenido fingiendo apagar el fuego?
Mi realidad es tu frontera y tus excusas mi cuerpo.
Como límite eres tan malo como lo eres de bombero.
Me muero porque me aprendas, desespero porque escapes,
si el demonio ve tus sueños, que el infierno nos aguarde.
Más que leer entrelíneas es preciso que declares
la caricia que conoces en los abrazos que no sabes.